Una niña respiraba de forma llamativamente acelerada después del ejercicio, pero no refería falta de aire ni presentaba tos o silbidos. El FeNO era normal y las exploraciones iniciales no habían aclarado el diagnóstico. En este caso, la prueba de metacolina aportó la información decisiva para diagnosticar el asma bronquial.
Un paciente con asma del panadero por alergia a la alfa-amilasa seguía con dificultades respiratorias pese a haber abandonado la exposición laboral. Su evolución mostró la importancia de abordar también una rinosinusitis crónica con reagudización infecciosa.
Una alergia respiratoria que inicialmente afecta al descanso y a las actividades cotidianas puede llegar a estar muy bien controlada. El seguimiento de este joven paciente muestra cómo la medicación, la inmunoterapia y las medidas preventivas pueden acompañarse de una mejoría clínica importante.
Tener múltiples sensibilizaciones no excluye automáticamente la posibilidad de recibir inmunoterapia. La clave consiste en identificar qué alérgenos producen realmente los síntomas y seleccionar un tratamiento adaptado a cada paciente.
Una paciente con asma presentaba una disfonía importante con su tratamiento inhalado. Adaptar el inhalador permitió atender un efecto que dificultaba mantener la medicación.
Una persona puede pasar el invierno encadenando catarros y observar que muchos terminan en tos o molestias bronquiales. La exposición a los virus influye, pero también importa el estado previo de sus vías respiratorias: cuando están inflamadas, una infección puede provocar síntomas más intensos y duraderos.
Una paciente presentó rinoconjuntivitis intensa en tres momentos del año y en tres ciudades distintas. En Ginebra, durante febrero y marzo, los síntomas coincidieron con recuentos de polen de fresno superiores a 600 granos/m³. Meses después, en Jerez de la Frontera, reaparecieron durante la polinización del olivo, con recuentos superiores a 1.000 granos/m³.
Durante años, la mayoría de las reacciones graves por melocotón en el área mediterránea se explicaban por alergia a las LTP. Sin embargo, en la última década se ha identificado un nuevo grupo de proteínas responsables de alergia alimentaria sistémica: las proteínas reguladas por giberelinas (GRP), cuyo modelo prototípico es Pru p 7 (1,2).
Una alternativa eficaz y segura para algunas sinusitis purulentas. La miel de Manuka (rica en methylglyoxal – MGO) tiene potente acción: antibacteriana, antiinflamatoria y mucolítica. Demostrada en estudios in vitro y pequeños ensayos clínicos.
Hoy os contamos un caso muy llamativo de un paciente de Cáceres que acudió a consulta por una “rinitis de las tormentas”: cada vez que se acercaban nubes negras, notaba obstrucción nasal intensa, secreción acuosa y empeoramiento brusco de la rinitis.