Neumoalergenos
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Es importante que los clínicos sepan identificar los desencadenantes ambientales tanto alergénicos como no alergénicos capaces de agudizar el asma, para de esa manera poder iniciar unas medidas que permitan el control o la eliminación de los mismos. Los cinco desencadenantes alergénicos del asma más importantes son, los ácaros del polvo doméstico, las cucarachas, los epitelios de animales, los pólenes y hongos. Inicialmente sólo los alergenos de fuera de las viviendas, especialmente los pólenes y los hongos pudieron ser identificados y cuantificados mediante su examen al microscopio óptico, pudiéndose encontrar una correlación entre la presencia de estos dos tipos de neumoalergenos y la morbilidad del asma. Con el desarrollo de las técnicas de inmunoensayo y los anticuerpos monoclonales para detectar los alergenos del interior de las viviendas (tales como los ácaros del polvo doméstico, alergenos de la cucaracha y de los gatos) los investigadores han podido también identificar y cuantificar estos importantes antígenos. Esto ha permitido el poder examinar y definir los factores de riesgo potencial para la población con asma, que está expuesta a diferentes niveles de estos potentes alergenos y poder así evaluar la eficacia de las medidas de control ambiental. Los alergenos en su mayoría son proteínas hidrosolubles con un PM entre los 10.000 y 50.000 kD, muchos de ellos con actividad enzimática (por ejemplo el antígeno mayoritario de los ácaros es una proteasa producida en el aparato digestivo y excretada en las heces, el antígeno mayoritario de la cucaracha también es una proteasas con función digestiva). Las personas alérgicas a esta(s) proteínas presentan una respuesta de hipersensibilidad inmediata contra ellas, que incluyen un incremento en la producción de anticuerpos IgE y linfocitos T del fenotipo TH2. Las provocaciones bronquiales realizadas en el laboratorio con estas proteínas (en general tan solo unos dos minutos de inhalación) dan lugar a los pacientes con asma alérgico (80% de la población asmática) a un broncoespasmo inmediato (en los 30 minutos siguientes) seguidos de una respuesta inflamatoria en las vías aéreas, rica en eosinófilos, que puede durar hasta 7 días y que produce un incremento de la hiperreactividad bronquial. En otras palabras, los alergenos son capaces de producir en pacientes susceptibles:
que son los tres hallazgos que caracterizan el asma bronquial (Figura) |
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El principal alergeno del polvo doméstico permaneció en la oscuridad hasta 1967 en que fue sugerido que la más importante fuente de alergia del polvo doméstico estaba formada por unos ácaros del polvo pertenecientes al género Dermatophagoides (Figura). Estudios posteriores han dilucidado que dos miembros de la familia Dermatophagoides , el D. pteronyssinus y D. farinae son los dos ácaros alergénicos del polvo doméstico más importantes tanto en Europa como en Norte América, aunque otras especies también han sido descritas de ser importantes en áreas rurales (Lepidoglyphus destructor) y determinadas áreas geográficas (Blomia tropicalis). Posteriores estudios realizados en Dinamarca y EE.UU han corroborado estas observaciones, siendo reconocida la exposición a los ácaros del polvo doméstico como un factor de riesgo muy importante para el asma bronquial (Figura). Una epidemia de asma ocurrida en Highland Villages en Nueva Guinea fue relacionada con el uso de mantas infestadas con ácaros del polvo doméstico, estudios actuales indican que los niveles críticos de alergenos de ácaros del polvo doméstico que poseen un factor de riesgo para sensibilización estan > 2 µg/g. Las especies de ácaros pueden variar según las diferentes zonas climáticas, ver mapa acarológico de España. clic para ver un vídeo de ácaros Los niveles de los ácaros del polvo doméstico varían con el clima, estación del año y tipo de muebles, no obstante con mucho el factor que más influencia el crecimiento de los ácaros es la humedad . Los pacientes asmáticos alérgicos a los ácaros que viven en casas que disponen de apropiados receptáculos para el crecimiento de los ácaros (ej. muebles tapizados, ropa de la cama, alfombras y especialmente moquetas,) presentan un mayor riesgo, especialmente si residen en climas húmedos, pues los ácaros proliferan en la ropa de la cama y en las alfombras, principalmente sí la humedad de la casa se encuentra por encima del 55%. Una menor incidencia del asma ha sido encontrada en áreas de alta altitud en Europa, donde en general los niveles de ácaros encontrados en los muebles y en los colchones es menor. La introducción en los últimos 50 años de cambios en la forma de construcción de las casas y en los hábitos de limpieza ha potenciado la proliferación de los ácaros del polvo doméstico. 1.- La utilización de moquetas y la introducción del uso de aspiradores en lugar de la limpieza de alfombras mediante la sacudida fuera de las ventanas, probablemente haya incrementado el nivel de alergenos de los ácaros en el interior de las casas, pues estos en su mayoría son aerosolizados cuando se pasa la aspiradora. Además el aspirado no es efectivo para extraer eficazmente los ácaros de la ropa de la cama, tapizados, alfombras o moquetas. 2.- El mayor uso de calefacción central en las construcciones modernas, en lugar de fuentes de calor local, permite que en todos los lugares de la casa existan unas condiciones de temperatura y humedad óptimas para el crecimiento de los ácaros. 3.- La introducción de detergentes que pueden ser utilizados en agua fría para limpiar la ropa de la cama ha potenciado también el crecimiento de los ácaros del polvo doméstico, ya que a estos solamente puede matarlos el agua caliente. 4.- Las casas modernas con sus sistemas centralizados de ventilación y humidificación para ahorrar energía, especialmente a raíz de la crisis del petróleo de los 70, ha potenciado también la mayor infestación por ácaros del polvo doméstico. 5.- La invasión de la TV en las últimas décadas ha propiciado un incremento considerable en el tiempo que se permanece dentro de la casas y por tanto un incremento en la exposición a los antígenos de los ácaros y otros alergenos del interior de las viviendas. Los alergenos procedentes de los ácaros solo pueden ser detectados en le aire durante las actividades que producen turbulencia, tales como pasar el aspirador. Las partículas en las que se encuentras estos alergenos de los ácaros apenas miden 10 µm de diámetro, habiéndose estimado que como promedio una persona puede inhalar tan sólo unas 200 de estas partículas al día (Figura). Estos hallazgos pueden explicar el porqué la mayoría de los pacientes alérgicos a los ácaros no correlacionan la exposición al polvo con sus agudizaciones del asma y es que ciertamente los ácaros tienen mucha mas importancia como fuente crónica y acumulativa de alergenos que causan inflamación-hiperreactividad bronquial que como desencadenantes de crisis agudas de asma. Diferentes estudios de control ambiental, han demostrado la ineficacia de medidas AISLADAS de evitación (por ejemplo poner sólo cubiertas antiácaros). Por el contrario, en aquellos estudios en los que se han utilizado medidas CONJUNTAS de limpieza y de evitación de alergenos de ácaros (por ej. cubiertas anti-ácaros en los colchones y en las almohadas más quitar moquetas del dormitorio, resto de la casa y lugar de trabajo, más lavar las sábanas a 60ºC y aspiración potente), han demostrado que son efectivas para minimizar la exposición a sus alergenos y para reducir los síntomas de asma y las necesidades de medicación. Ha podido comprobarse que los pacientes asmáticos en tan sólo 1 mes de residencia en clínicas alpinas [alta altitud], donde están expuestos a niveles muy bajos de ácaros, no solamente presentan una mejoría en sus síntomas de asma y necesidades de medicación, sino también en su hiperreactividad bronquial inespecífica y determinación de óxido nítrico en el aire exhalado. Los pacientes que presentan un asma IgE mediado y en los cuales la sensibilidad a los ácaros del polvo doméstico ha sido demostrada mediante pruebas cutáneas y/o test
El dormitorio es la habitación más importante para realizar estas medidas de control ambiental, aunque otras áreas de la casa e incluso el trabajo como salones que puedan contener muebles tapizados o alfombras, son también importantes. Las medidas fundamentales para reducir la exposición a los ácaros en orden de importancia incluyen: 1.- Quitar las alfombras o moquetas de la casa, especialmente del dormitorio y del salón de estar, la utilización de pequeñas alfombras que puedan ser lavadas es una alternativa aceptable a las moquetas.
Cambiar el sillón tapizado en tela por uno de piel. 2.- Poner cubiertas especiales anti-ácaros (poros < 10 µm) para los colchones y almohadas (estas permiten la transpiración pero no el paso de los alergenos a su través). Poner una cubierta
también en el canapé. Eliminar colchones o almohadas viejas y/o de lana
o plumas (Figura).
Uno de los productos más excretados por los ácaros y otros arácnidos es la guanina, habiéndose descrito una concordancia entre los niveles de ácaros del polvo doméstico y el contenido de guanina en el mismo. En la actualidad están disponibles en el comercio varios tests para que el paciente pueda cuantificar el contenido de guanina presente en el polvo, estos tests pueden ser una alternativa a las técnicas, mas complicadas y caras, que cuantifican el contenido de alergenos de los ácaros del polvo doméstico mediante el uso de anticuerpos monoclonales. No obstante, una excepción serían las casas donde hay pájaros, ya que estos también excretan guanina. Varios acaricidas han sido estudiados y desarrollados en Europa y Australia, incluyendo benzil benzoato (Acarosan ® ), (Figura), ácido tánico (ADS ® ), bromopol y el nitrógeno líquido. Los benzil benzoatos han sido evaluados en varios estudios controlados y han sido descritos como efectivos a corto plazo. En un estudio en el cual se usó un test semicuantitativo que medía la guanina pudo comprobarse que gracias al uso de la aplicación de este producto se consiguió que las muestras del polvo con concentraciones medias o altas de ácaros pasaran del 66% al 7%. Por el contrario otros estudios han obtenido una reducción insuficiente tanto en el números de ácaros como de alergenos.
La alergenicidad del polvo doméstico, puede ser incrementada de una forma importante por la presencia de alergenos de animales. Los pacientes alérgicos al perro y al gato pueden presentar síntomas agudos de asma a los pocos minutos de entrar en viviendas donde habiten animales. Por el contrario los pacientes alérgicos a los ácaros o cucarachas, raramente son conscientes de la agudización de su asma nada más entrar en la casa, incluso aunque en ésta los niveles de alergenos de ácaros o cucaracha en el polvo sean altos. Los alergenos procedentes de la orina de los roedores son una causa bien reconocida de alergias ocupacionales pero sólo más recientemente se han comenzado a reconocer que pueden jugar también un papel importante como alergeno sensibilizante no ocupacional, especialmente entre los pacientes asmáticos residentes en el interior de las ciudades.
Los alergenos del gato han sido los alergenos de los animales más estudiados y estos difieren ampliamente de los alergenos de los ácaros del polvo doméstico. El tamaño de las partículas y la concentración de los alergenos del gato en el aire varían ampliamente en cada momento, dependiendo principalmente de los sistemas de ventilación y calefacción de la casa. En la mayoría de los casos, la sensibilización al gato es producida en un 90% por un único alergeno del gato denominado Fel d1 . Este es producido principalmente en las las glándulas sebáceas cutáneas y glándulas salivares aunque también puede estar presente en la orina de los gatos machos, pudiéndose encontrar estos alergenos en cualquier especie de gato. El tamaño de partícula del alergeno del gato es muy pequeña (15-20% < 5 µm ) comparado con la del alergeno del ácaro (10 µm). Esta característica puede permitir que éstos, permanezcan suspendidos en el aire durante periodos más prolongados de tiempo y que puedan penetrar por inhalación más profundamente en las vías aéreas intrapulmonares, lo cual posiblemente esté relacionado con su mayor potencial para producir asma. En las casas donde hay gatos pueden detectarse niveles de alergenos de 1-3000 µg/g de polvo. Los estudiantes con gatos contamina su ropa y los alergenos son transportado en ella, contaminando la escuela y ropa de los demás estudiantes los cuales a su vez contaminan sus casas (ver esquema). Niveles de Fel d1 de tan sólo 100 ng/m3 de aire son capaces de inducir síntomas respiratorios y éstos se encuentran habitualmente también en viviendas y recintos donde no hay gatos. La alergia a los perros ha sido descrita de estar implicada en el 56% de los pacientes asmáticos de un grupo de población finlandesa, sin embargo poco se conoce de la composición de los alergenos de perro. En contraste con el alergeno de gato donde el componente antigénico mayor ha sido identificado y aislado, los alergenos de perro parece corresponder a una compleja mezcla de muchos alergenos diferentes. Aunque los perros tienen alergenos comunes, pueden existir diferencias significativas en la respuesta de un paciente a una particular especie de perro o incluso a diferentes perros de la misma especie. Contrariamente a lo que es una creencia popular, no existen especies de perro no alergénicas. Aunque varios estudios epidemiológicos han descrito que el asma o alergia es menos frecuente entre las personas que tuvieron una mascota durante su infancia, lo cierto es que si la sensibilización clínica a la mascota aparece, el tratamiento de primera elección debe ser evitar su exposición, incluyendo obviamente la desaparición del animal del interior de la casa. No obstante las consecuencias psicológicas de tal decisión deben ser cuidadosamente sobrepesadas en cada paciente. El reciente desarrollo de técnicas específicas de inmunoensayo para detectar el alergeno mayoritario del gato, nos permiten conocer fácilmente los cambios en la concentración ambiental del alergeno del gato antes y después de que este se haya quitado de la casa. Las concentraciones de alergeno de gato disminuyen muy lentamente después de que el gato se haya quitado de la casa, y en general son necesarias que hayan pasado unos 6 meses para poder obtener niveles similares a los que se encuentran en casas donde nunca hubo gatos . Además en algunas casas, los niveles de alergeno de gato permanecen en concentraciones muy altas y durante periodos muy prolongados de tiempo. Estudios preliminares indican que la disminución de las concentraciones de alergenos pueden ser aceleradas mediante intensas medidas de limpieza, tales como quitar todos los muebles tapizados, moquetas y alfombras, sin embargo la limpieza de estas con sistemas de vapor no han demostrado dar un beneficio adicional con respecto el aspirado normal. Como los alergenos pueden permanecer años en el colchón, estos deben ser cambiados o bien cubrirlos con una cubierta impermeable. Cuando a los pacientes se les indica que tienen que quitar el gato de la casa, es conveniente advertirles que el hacer la prueba de quitar temporalmente el gato durante un corto periodo de tiempo (por ej. una o dos semanas), en muchos casos es insuficiente y por tanto no es una prueba concluyente.
Nota: Las medidas de evitación intensiva contra epitelios,
con mucha frecuencia resultan insuficientes, especialmente en los
pacientes con asma
moderado o grave siendo en esos casos necesario quitar la mascota de la vivienda. Los alergenos de los pólenes que desencadenan asma, corresponden a los procedentes de los árboles y plantas que polinizan a través del aire (polinización anemófila) y no a través de los insectos (polinización entomófila) (ver fotos de plantas alergénicas). Cada especie tiene su específico periodo de floración y polinización, lo cual depende de la climatología a su vez condicionada por la latitud y altitud (ver calendarios polínicos de Europa). A pesar de que el tamaño de los granos de polen es aparentemente muy grande como para poder alcanzar con facilidad las vías aéreas mas allá de la bifurcación traqueal, la relación existente entre las concentraciones de pólenes y la presencia de síntomas de asma es más que evidente. Los pólenes alergénicos varían según la vegetación y el clima. En general los pólenes de árboles son los predominantes durante el invierno y principios de la primavera, los pólenes de las gramíneas durante la primavera y los de las malezas durante el verano y otoño. Los pacientes con asma polínico pueden presentar agudizaciones bruscas y recortadas sólo durante períodos muy específicos del año . Por ejemplo en el norte de California donde cada año se produce un intenso pico de polinización de las gramíneas entre la segunda y tercera semana de Mayo, éste se acompaña de un intenso pico en las asistencias por asma en los servicios de urgencias (Figura). Precisamente en un estudio realizado en California, pudo encontrarse que los pacientes que acudieron a urgencias durante el período álgido de polinización de las gramíneas, presentaban unos niveles muy altos de IgE especifica contra los pólenes de gramíneas. Estos investigadores encontraron que durante esas dos semanas de asma epidémico, los pólenes de gramíneas se encontraban en altas concentraciones no solamente en la atmósfera, si no también en el interior de las viviendas, formando parte del polvo doméstico especialmente en las alfombras, ropa de la cama y muebles. La presencia de pólenes de gramíneas en el interior de la casa se relacionó con la mayor ventilación de las casas a través de las ventanas y claraboyas. Por tanto los pólenes del interior de la vivienda pueden también contribuir de forma significativa en la exposición polínica que sufren los pacientes durante los picos de polinización. Los pacientes deben ser informados sobre el comienzo duración y finalización de aquel o aquellos pólenes inductores de su asma, para que de esa manera sepan cuando deben de iniciar y finalizar las medidas de evitación y tratamiento medicamentoso. Los recuentos diarios de pólenes que se dan en los medios de comunicación también
La mejor medida de evitación sería mantenerse durante el pico de polinización en un área geográfica libre de pólenes (por ejemplo la playa), no obstante como para la mayoría esto no es posible, las medidas pasan por estar el mayor tiempo posible en el interior de las casas con las ventanas cerradas, siendo útil el uso de aire acondicionado con filtros tanto en casa como en el coche. No obstante dado que los pacientes tienen que salir al trabajo o a la escuela, éstas medidas son difíciles de llevar, por lo que en un gran número de casos es necesaria la utilización de medicación sintomática y/o inmunoterapia. Los pólenes más importantes productores de polinosis en España son los procedentes de los cipreses en Enero-Marzo
(Figura), el abedul en Abril (macizo galaico)
(Figura), las gramíneas
(Figura) y olivo en Abril-Junio
(Figura), la Parietaria (una maleza)
(Figura) de Abril-Julio y el Chenopodium (otra maleza) de Julio-Septiembre
(Figura). Por áreas geográficas la primera causa de polinosis son las gramíneas en el Centro y Norte de la península, el olivo en el Sur (Jaén, Sevilla, Granada, Córdoba) y la Parietari a en las regiones costeras mediterráneas (Barcelona, Murcia, Valencia). Durante la estación de exposición a pólenes alergénicos es recomendable seguir las siguientes medidas:
Calendarios polínicos de Europa
Más información sobre recuentos de pólenes en España Información polínica en Europa Fotos de plantas y árboles alergénicos Nombre latino (nombre común)
Fotos microscopio electrónico: M. Jerez. Real Jardín Botánico de Madrid
Al igual que los ácaros del polvo doméstico los epitelios de animales y los pólenes, los hongos son aeroalergenos que pueden desencadenar agudizaciones importantes del asma. Los hongos son organismos pertenecientes al reino vegetal del orden Tallophites (junto a las algas y líquenes). La característica mas significativa de los hongos es la de carecer de clorofila, por lo que necesitan como fuente de nutrición compuestos orgánicos ya fabricados, comportándose como saprofitos cuando se nutren de sustancias orgánicas en descomposición o como parásitos cuando se asientan sobre organismos vivos bien sean vegetales o animales. Los hongos no tienen picos estacionales tan bien definidos como los pólenes, estando presenten en el aire en forma de esporas durante periodos mas prolongados de tiempo. Sólo en las zonas más nórdicas se encuentran picos de hongos que se inician en Mayo-Junio haciéndose máximos en Julio-Agosto y finalizando en Octubre-Noviembre. Por el contrario en el Sur los hongos también pueden estar presentes durante el invierno aunque con picos durante el verano y comienzo del otoño. Desde un punto de vista clínico, los hongos causantes de asma se dividen generalmente en hongos del interior y del exterior de las viviendas. Los hongos del exterior más comunes son la
Alternaria y Cladosporium. Las medidas para reducir la exposición a las esporas de hongos del exterior incluyen el permanecer en el interior de las casas el mayor tiempo posible y el mantener bien cerradas las ventanas de la vivienda y del coche. Las medidas de evitación a hongos entre los pacientes asmáticos sensibilizados a esporas no deben sobreenfatizarse, aunque parece evidente, que la sensibilización a hongos y en particular a Alternaria resulta ser un factor de riesgo para:
e los alergenos fúngicos se vehiculizan principalmente a través de las esporas, éstos también pueden detectarse también en otras aeropartículas. Los hongos más importantes del interior de las viviendas son el Aspergillus y Penicillium, (Figura y Figura) aunque los niveles de Alternaria en el interior de las casas también está recibiendo atención en los últimos tiempos. La cantidad de hongos en el interior de las viviendas depende de varios factores, incluyendo la antigüedad de la casa, materiales aislantes utilizados, sistema de calefacción y el uso de humidificadores y acondicionadores de aire. La oscuridad, la humedad y la falta de ventilación favorecen el crecimiento de los hongos. La cocina y el cuarto de baño suelen ser los lugares más contaminados por hongos. La calefacción central y los sistemas de humidificación y refrigeración también son fuentes potenciales de crecimiento de hongos, aunque el aire acondicionado generalmente reduce la humedad y por tanto el crecimiento de hongos. La mayoría de las esporas de hongos que se encuentran en el interior de la vivienda suelen encontrarse formando parte del polvo doméstico presente en las alfombras, ropa de la cama y muebles. Las medidas utilizadas habitualmente para reducir las concentraciones de los ácaros del polvo doméstico suelen ser la mejor solución para eliminar también las esporas del interior de las casas. La instalación de deshumidificadores en el sótano y la utilización de aire acondicionado en el dormitorio y sala de estar también son medidas útiles. Los aparatos humidificadores domésticos deben ser utilizados con mucha precaución y limpiarlos con frecuencia debido al potencial riesgo de crecimiento de Actinomyces . Los cuartos de baño y las cocinas deben estar bien ventiladas. Los filtros de aire también pueden disminuir las concentraciones de hongos. Si la vivienda del paciente presenta un sótano o planta baja húmeda, debe recomendarse que les sean instalados adecuados sistemas de drenaje y que las mantengan libre de alfombras o moquetas. Algunos trabajos han anunciado un efecto beneficioso con la instalación de luz germicida (irradiación UV) en los conductos de ventilación tanto de la casa como del trabajo (CREON2000). A continuación se describen una serie de medidas para disminuir la exposición a los alergenos fúngicos, aunque su eficacia clínica queda todavía por demostrar:
Desencadenantes no alergénicos del interior de la vivienda (irritantes)
Los desencadenantes no alergénicos del interior de las viviendas de síntomas de asma deben ser también cuidadosamente eliminados. La exposición pasiva al humo del tabaco es producida por partículas muy pequeñas que permanecen en el aire durante largos periodo de tiempo representando un factor de riesgo para los pacientes asmáticos tanto alérgicos como no alérgicos. Varios estudios realizados en niños, han demostrado un empeoramiento de los síntomas de asma como consecuencia de tabaquismo de la madre. Los niños de dos a cuatro años que viven con una persona que fuma tienen un 280 % más de probabilidad de sufrir sibilancias que los niños de familias sin fumadores.
Los humos de leña y los olores fuertes (olores de pinturas, sprays domésticos de limpieza, sprays insecticidas, humos de cocina y colonias) pueden iniciar o agudizar los síntomas de asma en algunos pacientes. Se ha podido evidenciar científicamente que algunos factores incrementan claramente la respuesta de hipersensibilidad a los alergenos, estos varían desde la polución (partículas de diesel y ozono) a las infecciones respiratorias por virus (rinovirus y sincitiales respiratorios) y Beta-2 agonistas de acción corta inhalados de forma regular.
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